domingo, 12 de julio de 2009

De la Sierra Madrileña a la Costa Alicantina

Por fin llegó el día, era una de las cosas que tenía pendiente hacer, ir en moto hasta la costa, desde mi casa en la Sierra Madrileña.
Los días previos miré y estudié la ruta varias veces para que no hubiese ninguna duda a la hora de pasar por los sitios.

No quería ir por autovías ni autopistas, sólo carreteras de la red secundaria y un tramo por pistas.

Salí de casa dirección Guadalajara, luego Cuenca dirección Sacedón
La primera parada en la presa del embalse de Entrepeñas


Maravillosas vistas


Tampoco era cuestión de perder mucho tiempo, ya que la ruta me esperaba y “La Perla Negra” también.

Ya en ruta, pasando por los muchos pueblo de la Alcarria


Ya que iba sólo, nada mejor que hacerme una fotillo, para el recuerdo.

Este tipo de fotos para muchos no significa nada, pero para mi ver estas fotos es recordar lo que siento montando en moto, y es lo que se ve durante muchos km

No me sigue nadie!!

Otra paradita, esta vez en Cuenca. Esto es la playa artificial que tienen allí. Quise entrar para hacer unas fotos y me cobraban, y eso que iba vestido de “romano” y se veía claramente que no me iba a bañar… pero en fin.


La verdad que Cuenca es digna de visitar, tiene muchos rincones que la hacen diferente.

Pero estaba claro que yo tenía que seguir, de Cuenca fui a Motilla del Palancar por una carretera un poco “sosa”, y allí decidí parar a comer.

Cuándo paré a comer y me empecé a quitar todas las protecciones, mochila, etc... y con el calor que hacía se agradece desprenderse un rato de todo.
Y desde Motilla empezaba la acción, fui hasta Requena por pistas paralelas a la A-3, pistas rápidas y muy divertidas.


Es una pena ir sólo, ya que no pude hacer ninguna foto en acción con la polvareda que formaba.

Había momentos de duda, ya que había pistas que se metían para el interior y no sabía dónde iba a llegar.

No se aprecia paro mi cara de felicidad era total.
Y ya desde Requena otra vez carretera dirección Almansa, y por el camino la central nuclear de Cofrentes.
En ese punto aún me quedaban 47 km para Almansa

Y ya desde ese punto y sin parar hasta la Costa, según iba llegando la satisfacción era mayor.
Había que buscar un sitio para hacer una buena foto
Conseguido!!! Había llegado!!

Ahora sólo quedaba ir hasta dónde me esperaba mi mujer y mi hija, y pasar las vacaciones descansando y con una cervecita de vez en cuándo.
Entrando en Dénia, con la satisfacción de haber hecho algo que tenía pendiente.

Ya sólo quedaba la vuelta, pero esa es otra historia…

Un saludo
Luis García