Por fin llegó el día, era una de las cosas que tenía pendiente hacer, ir en moto hasta la costa, desde mi casa en la Sierra Madrileña.
Los días previos miré y estudié la ruta varias veces para que no hubiese ninguna duda a la hora de pasar por los sitios.
No quería ir por autovías ni autopistas, sólo carreteras de la red secundaria y un tramo por pistas.
Salí de casa dirección Guadalajara, luego Cuenca dirección Sacedón
La primera parada en la presa del embalse de Entrepeñas
Los días previos miré y estudié la ruta varias veces para que no hubiese ninguna duda a la hora de pasar por los sitios.
No quería ir por autovías ni autopistas, sólo carreteras de la red secundaria y un tramo por pistas.
Salí de casa dirección Guadalajara, luego Cuenca dirección Sacedón
La primera parada en la presa del embalse de Entrepeñas
Ya en ruta, pasando por los muchos pueblo de la Alcarria
Ya que iba sólo, nada mejor que hacerme una fotillo, para el recuerdo.
Este tipo de fotos para muchos no significa nada, pero para mi ver estas fotos es recordar lo que siento montando en moto, y es lo que se ve durante muchos km
No me sigue nadie!!
Otra paradita, esta vez en Cuenca. Esto es la playa artificial que tienen allí. Quise entrar para hacer unas fotos y me cobraban, y eso que iba vestido de “romano” y se veía claramente que no me iba a bañar… pero en fin.
La verdad que Cuenca es digna de visitar, tiene muchos rincones que la hacen diferente.
Pero estaba claro que yo tenía que seguir, de Cuenca fui a Motilla del Palancar por una carretera un poco “sosa”, y allí decidí parar a comer.
Cuándo paré a comer y me empecé a quitar todas las protecciones, mochila, etc... y con el calor que hacía se agradece desprenderse un rato de todo.
Es una pena ir sólo, ya que no pude hacer ninguna foto en acción con la polvareda que formaba.
Había momentos de duda, ya que había pistas que se metían para el interior y no sabía dónde iba a llegar.